Sentido común y sentido del humor. No sé porque desde hace tanto tiempo me ronda la cabeza escribir sobre estas dos cualidades que se explican ellas solas.

No creo que sea difícil inferir que quiere decir tener sentido común: actuar sensatamente de acuerdo a algo que todos deberíamos saber al ser parte de una comunidad. Sin embargo, este concepto se contradice por completo. Normalmente el sentido de la comunidad no es el más sensato, es por eso que son pocas las personas que tienen sentido común. Es totalmente inapropiado hablar de comunidad y de sensatez porque, como dijeron en una obra que vi hace poco, “la mayoría nunca tiene la razón”. Aun así, actuar con sentido común debería derivar en beneficios para uno mismo y para la comunidad; es decir, actuar con sentido común es actuar como “debería” hacerse. Es una cuestión de tener conciencia de leyes básicas.

El sentido del humor tal vez necesite una explicación un poco más amplia. No es reírse de cualquier cosa, pasar el día haciendo chistes o actuando como un payaso. El sentido del humor depende totalmente de la percepción de la persona, de saber reconocer situaciones irónicas, peculiares, que por su extrañeza nos causan una risa no siempre alegre pero si nítida, que comprende. Tener la capacidad de reírnos de nosotros mismos es la cumbre del sentido de humor. Tal vez esta sea mi cualidad favorita ya que nos permite conocernos a nosotros mismos y alejarnos un poco de la situación para reírnos de ella y observarla con un ojo más crítico. Reírnos en grupo también es una bendición. Reconocer que sentimos el mismo dolor, que atravesamos las mismas penurias, le quita tensión a cualquier situación y nos permite reírnos y apoyarnos mutuamente.

Estas dos cualidad, sentido común y sentido del humor, van estrechamente ligadas a la inteligencia. Es por esto que me gustan, que las busco en las personas y las admiro si las encuentro. Son señales de una inteligencia refinada, no necesariamente profunda, más bien sensible. Sobre todo, las personas que tienen la suerte, el privilegio de ostentar estas cualidades poseen una inteligencia que no los aísla (como a los genios matemáticos o físicos) sino que los acerca a los demás. Es una inteligencia de grupo, que nos facilita la convivencia en sociedad. El sentido del humor nos permite reconocer la ridiculez (que es la semilla de la comicidad) y saber reconocer la ridiculez hace que sepamos alejarnos de ella, no tomarla en serio, evitándonos así ser nosotros mismos ridículos. El sentido del humor nos permite llevar luz a sitios oscuros que de otra manera no podrían iluminarse.

En fin, dos cualidades profundas que no alcanzo ni a rozar en estas pocas palabras. Dos cualidades que dicen mucho de una persona. Dos cualidades que yo considero indispensables para admirar y respetar a alguien. Cualidades que, por supuesto, pueden adquirirse y cultivarse. Todos deberíamos hacerlo.

Dámarys C.

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